1. *
  2. Inicio
  3. Archivo
  4. RSS
  1. Aira 2011 « La lectora provisoria →

    Daría la impresión de que Aira está enviando algunas señales esotéricas, mostrando de un modo radical que un escritor no es un estilo, una biografía ni un puñado de novelas escogidas sino la dispersión infinita de los fragmentos sin estructura que resultan de una escritura continua y completamente ajena al mercado. A ello se agrega otra señal. Además de los libros de su autoría, en 2011 se publicó su traducción de El señor de la luz, una novela de Maurice Renard (1875-1938), hermoso y límpido folletín en el que asoman ecos de Verne, de Stevenson y de Conan Doyle. El gesto de Aira ayuda a indicar que la línea de puntos de la literatura puede unir sus propios textos vanguardistas y un género tan popular ayer como despreciado hoy: ambas son maneras de esquivar el gusto medio o como quiera que se llame la costumbre de ignorar el arte. “Para unos, lo obsceno era la desnudez, para los otros la ropa”, se lee en Cecil Taylor como un modo de señalar que “el público selecto y el no selecto” se equivocan de igual modo.

    hace 1 mes  /  Notas